Hasta el día de ayer, la pregunta obligada era: ¿Qué está pasando con el dominicano Rafael Devers?
El primer argumento es que sigue molesto porque lo movieron de posición.
Hay gente que dice que oculta alguna molestia física y no está en forma.
Otro argumento podría ser que hay muchos jugadores que comienzan mal y luego mejoran.
Sin embargo, Fernando Ravelo, analista de Impacto Deportivo, dijo algo muy relevante.
Por asunto de salud, Devers no pudo tener unos entrenamientos y juegos de exhibición normales.
En pocas palabras, no está en forma para jugar de forma regular.
En lo inmediato, el hombre se ve perdido.
¿Deben cambiar a Devers?
Con Devers ocurren cosas extrañas.
Antes no hablaba.
Luego le pidió al equipo que se moviera y buscara más peloteros.
Traen un tercera base bueno y entonces se niega a moverse.
Le habló mal a los periodistas hace dos días porque le tocaron el tema, en fin, está descontrolado.
Desde que un jugador desafía la orden de un dirigente debe ser cambiado.